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de Guillermo Galindo

Siento que no puedo seguir

por este lado de estrellas sin decisión.

Siento que te escondes de mí,

rosa, amarillo, naranja en mi corazón.

Me he desangrado los brazos

en este juego de amor.

Me subiré a lo más alto,

me arrojaré sin temor.

Tarde lluviosa en la ciudad.

Todo parece volver a empezar.

A dónde va todo el mundo.

Esto no tiene final.

Me he desangrado los brazos

en este juego de amor.

Me subiré a lo más alto,

me arrojaré sin temor.

No puedo seguir,

no puedo seguir,

no puedo seguir ,

no puedo.

No puedo seguir,

no puedo seguir,

no puedo seguir ,

no puedo.

Tarde lluviosa en la ciudad.

Todo parece volver a empezar.

A dónde va todo el mundo.

Esto no tiene final.

Me he desangrado los brazos

en este juego de amor.

Me subiré a lo más alto,

me arrojaré sin temor.

No puedo seguir,

no puedo seguir,

no puedo seguir ,

no puedo.

No puedo seguir,

no puedo seguir,

no puedo seguir ,

no puedo.

No puedo seguir,

no puedo seguir,

no puedo seguir ,

no puedo.

No puedo seguir,

no puedo seguir,

no puedo seguir ,

no puedo.

de Alfonso de la Parra

Es algo que guarda tu mirada,

que agita el corazón y crea una adicción.

Es algo extraño que me atrapa.

Ya no puedo más, quiero una solución

Y es que me paso las horas

creando cuentos e historias

y al final de la noche

todo resuelve en ti.

Y es que el amor no se enlata,

tampoco trae instrucciones,

pero poco a poco va cediendo

y da de sí

Y si el sol dejase de brillar,

y si el atardecer se derrumbara,

yo te llamaría y te abrazaría

para morir cerca de ti.

Y es que tropiezo en paredes,

hablo en la calle a solas,

hago las cosas más raras

por esta enfermedad

Y es que las fuerzas se acaban

viviendo de ilusiones.

pensando siempre y deseando

que pronto estés aquí.

Y es que no puedo más sin ti.

Que no ves que me haces falta.

Me estoy volviendo loca

pero es dulce, ya lo sé.

Y es que te llevo siempre en mí.

Te imagino en tantas formas.

Tu perfume, tu sonrisa,

todo lo que sea de ti,

es lo que más me importa a mí

de Jaime Calderón

Prisionera de un viejo amor de vida entera,

de una pasión poco sincera prisionera

Prisionera de tentaciones de soltera,

sólo tú sabes lo que esperas.

En la cárcel tú sueñas en estar junto a mi,

pero el guardia no deja asomar tu nariz,

Prisionera

Prisionera de un viejo amor de primavera,

de una pasión poco sincera,

de tentaciones de soltera,

tú solo sabes lo que esperarás .

En la cárcel tú sueñas en estar junto a mí,

pero el guardia no deja asomar tu nariz,

mi Prisionera

Si tú quisieras

yo sería tu primavera,

te amaría de mil maneras

con un amor que nunca muera

Prisionera, de mil amores prisionera,

de tus recuerdos prisionera.

Tú eres tú, mi prisionera.

Prisionera,

tú eres mi prisionera,

tú eres tú, mi prisionera.

Prisionera.

de Jaime Calderón

En la ruta de la ciudad,

camino a la urbe de piedra,

llegarás.

Nunca saldrás.

Prisionero en la ciudad,

tu vida se asfixiará,

llorarás,

llorarás junto conmigo.

Volviendo el tiempo atrás,

te recuerdo jugando en Cien Ríos.

Ya no está,

ya no está,

a dónde se ha ido.

En los ductos de la ciudad,

están ilusiones perdidas.

Viajarán,

viajarán junto conmigo.

Ya no vivas en la ciudad.

Devuélveles tierra a los niños.

Ya no llorarás.

No, no,

no llorarás junto conmigo.

de Eduardo Zimbrón

Un cartel en la pared
que me invita a disfrutar
del cielo azul,
del sexo,
vamos a Cancún.

Mil anuncios en color
que me incitan a tomar
con hielo,
con soda.

Quiero ser alguien especial,
espacial, natural,
mil cuerpos besar, en mi auto volar,
crédito para soñar;
la tele repele;
la tele repele.

Luz de neón brilla en el mar
de un gran espectacular,
bikini azul,
vamos a nadar.

Un Jaguar hay que comprar
aunque no pueda pagar.
Sin marca
no hay cama.

Quiero ser alguien especial,
espacial, natural,
mil pesos gastar y poder compartir
crédito para reír;
la tele repele;
la tele repele.

de Alfonso de la Parra

Esta vez lo sé muy bien,
no creas que lo he olvidado.
Las cuestiones del adiós
no son sólo de un rato.
Sí se bien, sí hay pasado.

Esta vez lo sé muy bien,
no debo de pedirte una mentira,
pues yo creo que al final
sólo queda vernos,
dar la vuelta y olvidar

Poco a poco
va creciendo la distancia
que separa los caminos,
que decide los destinos.
Poco a poco va creciendo en cada paso,
en cada huella que dejamos
y va creciendo amor y ocaso.

Poco a poco
se consumen largos años.
No perdemos, no ganamos,
sólo costumbre abandonamos.
Poco a poco crece el hambre del olvido
y se alimenta de nosotros,
de nuestro corazón fallido.

Esta vez lo sé muy bien,
no creas que lo he olvidado.
Las cuestiones del adiós
no son sólo de un rato.
Sí se bien, sí hay pasado.

Esta vez lo sé muy bien,
no debo de pedirte una mentira,
pues yo creo que al final
sólo queda vernos,
dar la vuelta y olvidar

Poco a poco
va creciendo la distancia
que separa los caminos,
que decide los destinos.
Poco a poco va creciendo en cada paso,
en cada huella que dejamos
y va creciendo amor y ocaso.

Poco a poco
se consumen largos años.
No perdemos, no ganamos,
sólo costumbre abandonamos.
Poco a poco crece el hambre del olvido
y se alimenta de nosotros,
de nuestro corazón fallido.

de Eduardo Zimbrón

Una Guitarra ha venido a calmar mi agonía,

sí hay vida para mí, alegría para mí.

Luz en el fondo,

raíz en mis pies y en mi piedra,

guitarra canta por mí,

para mí.

Sueños se van en el último tren del olvido.

Ojos de hiel se esfuman, se van con mi rostro, de mi faz.

Metamorfosis que convierte el llanto en gratitud.

Un resplandor ha crecido

y vive sólo por ti,

para ti.

Una guitarra ha venido a cantar el futuro.

Gracias destino, gracias generoso amigo mío.

Acorde que vuela y guitarra que suena

eres tú.

de Jaime Calderón

Dios, quiero aire puro.

Dios, quiero limpio el mar.

Dios, no quiero ver miseria,

no, no más oscuridad.

Dios, no quiero lluvia ácida,

No, no más enfermedad.

Solo la humanidad podrá salvarse

con fe en la humanidad.

Ni el árbol ni el mar merecen

la muerte por un sueño industrial

Dios, no quiero gris el cielo,

No, no quiero negro el mar

Dios, no quiero más misterios,

No, no más oscuridad.

No sirve de nada hablar ni rezar, tú solo,

si tú no actúas ya.

La naturaleza es la esencia del hombre.

Si muere ella muero yo

Dios, quiero aire puro.

Dios, quiero limpio el mar.

Dios, no quiero lluvia ácida,

no, no más enfermedad.

Dios.

de Alfonso de la Parra

Bahía de sol y de arena,

bahía de palma y sabor,

bañada por aguas turquesa,

dorada por ritmo y sabor

Un hombre te mira a lo lejos

con mente de afán y riqueza.

Tortugas se esconden al verlo,

presienten maldad en su anhelo.

Y es que ella no tiene cómo conseguir

su mágica, azul libertad.

Y es que ella no tiene cómo conseguir

su mágica, azul libertad.

Bahía de tiempo dormido,

bahía sin preocupación.

Activos delfines y aves

conviven por última vez.

Construyen para destruirte

perfiles de acero y cristal

Ahora basura y aceite

consumen tu vida y tu paz

Y es que ella no tiene cómo conseguir

su mágica, azul libertad.

Y es que ella no tiene cómo conseguir

su mágica, azul libertad.

Y es que ella no tiene cómo conseguir

su mágica, azul libertad.

Y es que ella no tiene cómo conseguir

su mágica, azul libertad.

de Eduardo Zimbrón

En la gruta de Cien Puertas

dos espeleólogos logran salir.

Doce meses exploraron

el corazón del mundo sin fin.

Grande fue su sorpresa al poder descubrir

un desierto que antes no estaba allí.

El temor a la nada de repente surgió.

No había hierba, ni vacas, ni un halcón.

No había hombres ni casas.

Emprendieron el camino,

con la esperanza de encontrar

una flor, un ave en vuelo,

una canción, un ruido quizá.

Pero el único indicio era la soledad.

Aire seco y el calor infernal.

Entre piedras y escombros cuestionaban su fe.

Sólo latas comían en su andar.

No había hombres ni casas.

No están soñando.

Esto es lo que el odio humano les dejó.

Esqueletos quemados,

versos dejados de escribir.

Ésta es la gran tumba,

un planeta igual a los demás.

En la gruta de Cien Puertas

dos espeleólogos logran salir.

Once meses exploraron

el corazón del mundo sin fin.

Grande fue su sorpresa al poder descubrir

un desierto que antes no estaba allí.

El temor a la nada de repente surgió

No había hierba, ni vacas, ni un halcón.

No había hombres ni casas.

Qué ha sucedido.

¿Es ésta la obra de nuestra razón?

Con lamentos ahogados

se hicieron viejos los dos.

No estaba escrito «dos Adanes para una Creación».

de Alfonso de la Parra

Miro a la gente por la ciudad,

el rostro apagado, el cuerpo doblado,

dejando en casa el corazón

guardado en cajones.

Entre concreto puedo notar

flores que crecen, no importa el lugar.

Por eso mismo puedo decir:

No hay razón

para llenarse de preocupación,

la solución siempre duerme en la imaginación.

Viene y va, orgullosa y tonta tempestad.

Mirando atrás el tiempo sólo perderás.

Sal y cuéntaselo al aire,

al viento, al sol,

a una canción,

a tu intuición.

De nada sirve esconderte más

dentro de la cama por la madrugada.

Siempre habrá alguien con más dolor

que vive a tu lado.

Un carpintero, un gato feliz,

un perro en el campo unido a su amo.

Por eso mismo puedo decir:

No hay razón

para llenarse de preocupación,

la solución siempre duerme en la imaginación.

Viene y va, orgullosa y tonta tempestad.

Mirando atrás el tiempo sólo perderás.

Sal y cuéntaselo al aire,

al viento, al sol,

a una canción,

a tu intuición.

Miro a la gente por la ciudad,

el rostro apagado, el cuerpo doblado,

dejando en casa el corazón

guardado en cajones.

Entre concreto puedo notar

flores que crecen, no importa el lugar.

Por eso mismo puedo decir:

No hay razón

para llenarse de preocupación,

la solución siempre duerme en la imaginación.

Viene y va, orgullosa y tonta tempestad.

Mirando atrás el tiempo sólo perderás.

Sal y cuéntaselo al aire,

al viento, al sol,

a una canción,

a tu intuición.

de Eduardo Zimbrón

Por tus manos se fueron los años.

Nadie te dejó salir.

Y soñabas ir desnudo por ese jardín.

Tú deseabas extender las alas

y salir pronto de aquí,

aburrido de ver siempre la misma pared.

Preguntabas por qué te encerraban.

Sanatorio descortés.

Y a tu alma preguntaste por que estar aquí

y nunca contestó.

No estoy loco

jurabas mientras te amarraban.

Tú creías que todo el mundo entendería

las palabras sordas, las manzanas de pastel.

Ver el valle desde la ventana,

era tu único interés.

Y soñabas ir desnudo por ese jardín.

Por tus manos se fueron los años.

Nadie te dejó salir.

Fue la muerte,

lastimada por verte sufrir,

quien te hizo feliz.

No estoy loco

jurabas mientras te amarraban.

Tú creías que todo el mundo entendería

las palabras sordas, las manzanas de pastel.

Tú deseabas extender las alas

y salir pronto de aquí,

aburrido de ver siempre la misma pared.

Lados – B

de Jaime Calderón

Bajaba por la escalera,
Se notaba de mal humor.
Ella está arrepentida
De una mala decisión

Fue el sábado por la noche,
Ya muy tarde en el bar.

María está en contra de toda la sociedad.
Día con día escapa de su propia soledad.
En un libro ella busca una solución.
Sólo ella encuentra una falsa ilusión.

AB María.
Nave vacía.
Ana María.
Alma vacía.

Ana es vacía,
Ana es así.

Maria despierta sola en el cuarto de un hotel.
Ella ya no recuerda ni cómo era él.

AB María.
Nave vacía.
Ana María.
Alma vacía.

Ana es vacía.
Ana es así.

de Guillermo Galindo

Siento que no puedo seguir

Por este lado de estrellas sin decisión.

Siento que te escondes de mí,

Rosa, amarillo, naranja en mi corazón.

Me he desangrado los brazos

En este juego de amor.

Me subiré a lo más alto,

Me arrojaré sin temor.

Tarde lluviosa en la ciudad,

Todo parece volver a empezar.

A dónde va todo el mundo.

Esto no tiene final.

Me he desangrado los brazos,

En este juego de amor.

Me subiré a lo más alto.

Me arrojaré sin temor.

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo.

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo.

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo.

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo seguir,

No puedo.

de Eduardo Zimbrón

Siempre sonriendo

Por una calle oscura

Ella va.

Medias brillantes,

Botas de piel.

Tiene luz en los ojos,

Magia fugaz.

Todo el que la use transformará

Su dolor en ilusiones.

No es de carne,

De música es su pelo

Y su voz.

Nunca está triste,

Sabe de amor.

Hombres de todo el mundo

La han visto ya.

Todo el que la busque encontrará

Las caricias de su mente.

Duerme de día,

Y al despertar…

de Jaime Calderón

Es tu voz

La que me dice en dónde estoy

Y me dice a dónde voy.

Es tu presencia la que guía

Mi vida.

Soñaré,

Soñaré,

Soñaré,

Por ti yo soñaré.

Amaré,

Amaré,

Amaré,

Por ti yo te amaré.

Es tu luz

La que ilumina mi oscuridad,

La que enciende mi corazón.

Es tu mirada verde azul,

Verde azul

Soñaré,

Soñaré,

Soñaré,

Por ti yo soñaré.

Amaré,

Viviré,

Viviré,

Por ti yo viviré.

de Alfonso de la Parra

Cuando te pasas la vida con alguien

Se funde el corazón

Sin saber cómo ni cuándo.

Cuando hay sonrisas y ratos amargos,

Tú siempre al lado de mí.

Y sin embargo

Somos distintos,

Quizá por eso

Te necesito.

Cuando me tomas

Entre tus brazos

Siento que el tiempo

No pasa más.

Tan sólo porque el amor no es un sueño

Vale la pena vivir

Con la esperanza extendida.

Cuando las lágrimas llenan tus ojos,

Yo siempre al lado de ti.

Y sin embargo

Somos distintos,

Quizá por eso

Te necesito.

Cuando me tomas

Entre tus brazos

Siento que el tiempo

No pasa más.

Vibra mi cuerpo

Al oír tu voz,

Aunque llevamos muchos años juntos,

Pleitos tontos,

Lunas locas

Y sin embargo

Somos distintos,

Quizá por eso

Te necesito.

Cuando me tomas

Entre tus brazos

Siento que el tiempo

No pasa más.

Cuando te pasas la vida con alguien

Se funde el corazón

Sin saber cómo ni cuándo.

Cuando hay sonrisas y ratos amargos,

Tú siempre al lado de mí.

Y sin embargo

Somos distintos,

Quizá por eso

Te necesito.

Cuando me tomas

Entre tus brazos,

Siento que el tiempo

No pasa más.

de Jaime Calderón

Una triste soledad.
Era martes en abril.
En tus ojos vi brillar.
La verdad de tu sentir.

No, no, no, no, no, no te vayas.
No, no, no, no, no, no te vayas.
No, no, no, no, no, no te vayas.

Mi amor único es
Para ti.
Tú ya lo sabías.
No entiendo por qué,
No, no te vayas,
Me dejas así.

El futuro ya sin ti
Es un sueño de cristal,
Una vida sin razón,
Son mil cuadros sin color.

No, no, no, no, no, no te vayas
No, no, no, no, no, no te vayas
No, no, no, no, no, no te vayas

Una triste soledad.
Era martes en abril.
En tus ojos vi brillar.
La verdad de tu sentir.

No, no, no, no, no, no te vayas
No, no, no, no, no, no te vayas
No, no, no, no, no, no te vayas